Construimos agentes de software para trabajo que depende de procedimientos y regulación. Cada agente opera dentro de un límite definido, sigue los procedimientos y el vocabulario de su organización y guarda un registro completo de lo que hace. Las decisiones siempre son de las personas.
- Identidad
- Cada agente tiene una identidad verificable desde que inicia, así cada acción se vincula con el agente, la persona para quien trabajó y el momento en que actuó.
- Alcance
- Un agente solo llega a los sistemas y datos para los que fue configurado. El límite lo impone la arquitectura, no instrucciones que se puedan eludir.
- Política
- Cada acción se verifica contra sus políticas antes de ejecutarse. Las reglas que no admiten interpretación se aplican de forma determinista, sin depender del criterio de la IA.
- Registro
- Cada decisión, permitida o denegada, queda registrada. Los equipos de cumplimiento, legal y seguridad pueden ver qué se intentó, qué agente lo hizo, bajo qué política y con qué resultado.